Enrique Villalonga

Su relación con el cine comenzó un sábado por la noche, allá por el año 1992. Emitían en televisión la película ‘Grupo salvaje’, dirigida por Sam Peckinpah. Solo tenía 15 años y, por algún motivo, quedó muy impresionado con esa película. “Me impactó que al mismo tiempo era extremadamente violenta y melancólica por cómo reflejaba la amistad entre aquellos bandidos. Ver o descubrir en una misma película dos elementos que para mí en ese momento tenían connotaciones opuestas, sacudió algo en mi interior”, explica el productor y director audiovisual Enrique Villalonga (Ibiza, 1976). En su trayectoria cinematográfica destaca el documental ‘Erwin Bechtold, retrato de un artista’ y el cortometraje ‘El hijo del taxidermista’. Además, ha realizado la serie sobre la creación artística “Aiguallums” y es fundador de la productora ibicenca Filmótica.

El cine, el arte y la isla de Ibiza son sus tres grandes pasiones. ¿Qué papel juega cada una de ellas en su vida?

Supongo que mi relación con la isla ha tenido siempre un papel muy especial. Primero empecé dibujando, ya que era muy aficionado a leer cómics. Después me dio por el cine, luego por la pintura y desde hace 10 años me dedico al cine.

¿Cómo comenzó su relación con el cine?

Teniendo 13 o 14 años, vi por la televisión una película que me impactó mucho: Grupo salvaje, de Sam Peckinpah. Y hablando sobre ella con mi hermano Adolfo, que es músico, me sugirió la idea de hacer un cortometraje. De esta manera rodé mi primer trabajo, titulado «La tranquilidad del grifo cerrado».

¿Cómo disfruta más: como guionista o director?

Como guionista estoy más tranquilo. Como director disfruto de otra manera, tal vez por la adrenalina del momento. Sin embargo, creo que es en la edición, en la fase donde disfruto más, porque es cuando todo lo escrito y rodado cobra sentido.

¿Cómo se describiría como cineasta? ¿Y como crítico de cine?

Como cineasta me interesa provocar alguna reacción emocional o intelectual en el espectador. No
me considero un crítico de cine y aunque he estudiado el cine rodado en Ibiza, lo he hecho desde
una perspectiva histórica y divulgativa, más que crítica.

¿Cómo nació y cómo ha evolucionado Filmótica?

Filmótica es el nombre de mi productora audiovisual. La creé en 2012 con la idea de profesionalizarme en este sector. Filmótica ha logrado configurarse como una productora especializada en contenidos culturales relacionados con Ibiza y Formentera.

¿Es rentable dedicarse al cine en Ibiza?

No tengo ni idea. En mi caso, tengo un trabajo de temporada relacionado con la hostelería.

En su opinión ¿qué se necesita para triunfar en el mundo del cine?

Creo que sobre todo es una cuestión de suerte.

¿Cómo ve el actual estado de salud del cine español?

Cada vez mejor. Creo que la gente se está quitando los prejuicios que tenía sobre el cine español.

Háblenos de uno de sus últimos trabajos: la Enciclopèdia d’Eivissa i Formentera relativa al cine rodado en las Pitiusas. ¿Qué le llevó a realizar este trabajo y en qué
consiste exactamente?

Fue un encargo de Felip Cirer. Creé la voz de la EEIF relacionada con el cine rodado en las Pitiusas.

Como Coordinador de la videoteca de la Ibiza Film Commission (actualmente Ibiza Film Office) conoce a la perfección el cine que se ha rodado en la isla. ¿Podría definir el cine
ibicenco en pocas palabras?

Es un cine basado en la imagen llena de estereotipos que proyecta la isla.

¿Cómo ha evolucionado el cine en Ibiza en los últimos años?

A partir del año 2000 aparecen más producciones de autores locales gracias al cine digital (que abarata mucho los costes de producción). En otro nivel y en líneas generales, las producciones
internacionales rodadas en Ibiza se han inspirado sobre todo en el mundo del ocio nocturno.

¿Cuáles son sus filias y fobias como director?

Me encantan los primeros planos de detalles de los ojos, manos y pies de las personas. No me gustan nada los sonidos con un volumen muy alto porque me saturan mucho.

¿Con qué actor o actriz le encantaría trabajar?

Estoy viendo una serie de televisión: ‘El estrangulador de Rillington Place’, protagonizada por Tim Roth. Hace un trabajo magnífico. Me encantaría ficharlo para uno de mis trabajos.

¿Cuáles han sido sus principales influencias artísticas?

Los cómics de Richard Corben, Berni Wrightson, Creepy, Zona 84, La espada salvaje de Conan. El cine de terror de los 70 y 80, Sam Peckinpah, Brian de Palm, David Fincher… La lista es larga.

Con el cortomertraje “El hijo del taxidermista (2013)”, se atrevió con el terror. ¿Le gustaría repetir en este género? ¿Qué otros géneros le gustaría explorar?

El cine de terror siempre me ha gustado y es un género al que tengo ganas de volver porque me siento muy a gusto en él. Me gustaría explorar el cine fantástico y el cine de acción, aunque
haciéndolo de una manera personal.

¿Próximos proyectos?

Descansar de mi serie ‘Aiguallums’ sobre el proceso creativo de los artistas de Ibiza y Formentera (llevo rodados 30 cortometrajes documentales). Y volcar mi energía en unos cortometrajes de
ficción que tengo en mente desde hace unos meses, con los que espero no dejar indiferente a nadie.

Alba García (La Boombilla) hola@laboombilla.com