Lina Tur Bonet

Considerada como una de las violinistas más apasionantes de su generación, Lina Tur Bonet empezó precozmente en la música de mano de su padre en su Ibiza natal. Tras un periodo de formación por Europa y ser premiada en numerosas competiciones internacionales, la violinista ibicenca se muestra tanto en solitario en multitud de escenarios por el mundo como requerida en prestigiosas orquestas como concertino. Apasionada por la música, actúa con regularidad en grupos de cámara, alternando giras mundiales con grabaciones de CD, varios de ellos premiados repetidas veces. Y es que su naturaleza inquieta la lleva también a crear y dirigir MUSIca ALcheMIca, un conjunto flexible que le permite trabajar junto a otros grandes músicos en una amplia gama de estilos además de combinar otros proyectos educativos y artísticos.

Comenzó a estudiar música con solo tres años. ¿Podríamos decir que todos los recuerdos de su vida llevan asociada una banda sonora? 

¡Absolutamente! No concibo la vida sin música y desde siempre ha sido así, aprendí a leer partituras antes que letras, y a menudo sueño que hablo con música en lugar de con palabras ¡Y me responden también así! 😉

¿Cómo cree que sería su vida sin música?

No sería mi vida, imposible. La música además no es sólo lo que suena y se escucha…va mucho más allá. Hasta si no pudiese oír, cosa que realmente espero que nunca suceda, habría música en mí.

En el nuevo disco de su banda, MUSIca ALcheMIca, versionan melodías inéditas de Vivaldi. ¡Qué responsabilidad! ¿no?

Sí, así es. Más que versionarlas, las interpretamos e intentamos que suenen lo más parecido a entonces. Es como un viaje en el tiempo. Ser capaz de “contar” por primera vez música que lleva mucho tiempo esperando a que todos la escuchen, es muy emocionante. Aguardaba ahí tanto tiempo la pobrecita, esperando…

Este último disco tiene un toque rockero, ¿de dónde le viene ese ramalazo? 

Creo que no puedo evitar ser un músico de nuestros días, y sería inevitable que no se notara… pero, sobre todo, es porque tengo la teoría de que el ser humano es igual en todas las épocas, y estoy segura de que nos mueven las mismas pasiones, los mismos ritmos, las mismas necesidades de expresarnos, que entonces. Por eso Shakespeare, Calderón, Velázquez o Vivaldi son tan universales y trascienden su época. Es por ello que no creo que esa música sea “rockera” como ahora, sino más bien creo que eso que llamamos ahora “rock” ha sido siempre algo intrínseco a nosotros, y que se expresaba de otras formas, con otros estilos…pero la esencia es la misma. Y más aún, por lo que sabemos de la Venecia del s. XVIII…creo que eran bastante “rockeros”, baladas incluidas.

¿Qué significa el nombre de su nuevo disco ‘Il Grosso Mogul’?

Es el título, el sobrenombre del primero de los conciertos que interpretamos. Y algunos creen que se relaciona con el diamante más grande que jamás ha existido, encontrado en India, de tantos quilates que era un verdadero pedrusco.

¿Qué reto vendrá después de interpretar obras inéditas del gran maestro veneciano?

Siempre hay retos, de hecho creo que cada día de la vida de un músico es un reto, por lo que supone de existencial 😉

Ahora en serio, creo que es un reto es preguntarse por dónde ir, hacia dónde seguir, qué hay que contar y cómo poder hacerlo. Para ser más concreta, en enero sacamos nuevo CD, esta vez a dúo con Enrico Onofri, uno de mis referentes del violín. Estoy muy honrada de poder haber trabajado juntos. Y tengo varios proyectos que van a ir ampliando el repertorio de mis grabaciones.

¿Podremos verla próximamente en Ibiza?

Sí, el 4 de enero volveré a la isla para celebrar el centenario del Diario de Ibiza con dos compañeros de lujo: Cèline Flamen y Gordan Nicolich, otro de mis referentes, concertino de la Sinfónica de Londres.

¿Qué otros países o ciudades recorrerá junto a su banda próximamente?

Acabo de volver de  Buenos Aires y de Japón, donde he tocado en Tokio y he estado de residencia artística en las islas Goto. Viena, París y Frankfurt son mis compromisos antes de acabar un año en el que he salido 5 veces de Europa.

¿En qué escenario de todos los que ha recorrido le gustaría volver a actuar?

En realidad en todos; volver a New York es siempre una ilusión especial para mí, Tokio me encanta…pero también Italia, volver a Ibiza, Sudamérica, siempre tan a corazón abierto…me encantan los públicos de cada lugar por sus características especiales y que les diferencian de los otros, es como volver a ver a amigos de hace tiempo y reconocerles en sus singularidades.

¿Cómo conjuga su trayectoria como violinista solista, y la de componente de la banda de la que forma parte?

En realidad todo es para mí lo mismo: compartir música con otros, sean músicos o público. La forma me da un poco igual, siempre estoy haciendo “música de cámara”. No toco sólo para mí… sólo lo hago cuando estudio.

Además, es docente en el Conservatorio Superior Katarina Gurska de Madrid… ¿Cómo le hace sentir la enseñanza?

Me hace sentir mi compromiso con la música de devolver lo recibido, pero también me hace revisar todos mis conceptos y me enseña mucho en todos los aspectos. Digamos que también yo “continúo mis estudios con mis alumnos”.

Considerada como una de las violinistas más apasionantes de su generación, Lina Tur Bonet empezó precozmente en la música de mano de su padre en su Ibiza natal. Tras un periodo de formación por Europa y ser premiada en numerosas competiciones internacionales, la violinista ibicenca se muestra tanto en solitario en multitud de escenarios por el mundo como requerida en prestigiosas orquestas como concertino. Apasionada por la música, actúa con regularidad en grupos de cámara, alternando giras mundiales con grabaciones de CD, varios de ellos premiados repetidas veces. Y es que su naturaleza inquieta la lleva también a crear y dirigir MUSIca ALcheMIca, un conjunto flexible que le permite trabajar junto a otros grandes músicos en una amplia gama de estilos además de combinar otros proyectos educativos y artísticos.

Comenzó a estudiar música con solo tres años. ¿Podríamos decir que todos los recuerdos de su vida llevan asociada una banda sonora? 

¡Absolutamente! No concibo la vida sin música y desde siempre ha sido así, aprendí a leer partituras antes que letras, y a menudo sueño que hablo con música en lugar de con palabras ¡Y me responden también así! 😉

¿Cómo cree que sería su vida sin música?

No sería mi vida, imposible. La música además no es sólo lo que suena y se escucha…va mucho más allá. Hasta si no pudiese oír, cosa que realmente espero que nunca suceda, habría música en mí.

En el nuevo disco de su banda, MUSIca ALcheMIca, versionan melodías inéditas de Vivaldi. ¡Qué responsabilidad! ¿no?

Sí, así es. Más que versionarlas, las interpretamos e intentamos que suenen lo más parecido a entonces. Es como un viaje en el tiempo. Ser capaz de “contar” por primera vez música que lleva mucho tiempo esperando a que todos la escuchen, es muy emocionante. Aguardaba ahí tanto tiempo la pobrecita, esperando…

Este último disco tiene un toque rockero, ¿de dónde le viene ese ramalazo? 

Creo que no puedo evitar ser un músico de nuestros días, y sería inevitable que no se notara… pero, sobre todo, es porque tengo la teoría de que el ser humano es igual en todas las épocas, y estoy segura de que nos mueven las mismas pasiones, los mismos ritmos, las mismas necesidades de expresarnos, que entonces. Por eso Shakespeare, Calderón, Velázquez o Vivaldi son tan universales y trascienden su época. Es por ello que no creo que esa música sea “rockera” como ahora, sino más bien creo que eso que llamamos ahora “rock” ha sido siempre algo intrínseco a nosotros, y que se expresaba de otras formas, con otros estilos…pero la esencia es la misma.

 Y más aún, por lo que sabemos de la Venecia del s. XVIII…creo que eran bastante “rockeros”, baladas incluidas.

¿Qué significa el nombre de su nuevo disco ‘Il Grosso Mogul’?

Es el título, el sobrenombre del primero de los conciertos que interpretamos. Y algunos creen que se relaciona con el diamante más grande que jamás ha existido, encontrado en India, de tantos quilates que era un verdadero pedrusco.

¿Qué reto vendrá después de interpretar obras inéditas del gran maestro veneciano?

Siempre hay retos, de hecho creo que cada día de la vida de un músico es un reto, por lo que supone de existencial 😉

Ahora en serio, creo que es un reto es preguntarse por dónde ir, hacia dónde seguir, qué hay que contar y cómo poder hacerlo. Para ser más concreta, en enero sacamos nuevo CD, esta vez a dúo con Enrico Onofri, uno de mis referentes del violín. Estoy muy honrada de poder haber trabajado juntos. Y tengo varios proyectos que van a ir ampliando el repertorio de mis grabaciones.

¿Podremos verla próximamente en Ibiza?

Sí, el 4 de enero volveré a la isla para celebrar el centenario del Diario de Ibiza con dos compañeros de lujo: Cèline Flamen y Gordan Nicolich, otro de mis referentes, concertino de la Sinfónica de Londres.

¿Qué otros países o ciudades recorrerá junto a su banda próximamente?

Acabo de volver de  Buenos Aires y de Japón, donde he tocado en Tokio y he estado de residencia artística en las islas Goto. Viena, París y Frankfurt son mis compromisos antes de acabar un año en el que he salido 5 veces de Europa.

¿En qué escenario de todos los que ha recorrido le gustaría volver a actuar?

En realidad en todos; volver a New York es siempre una ilusión especial para mí, Tokio me encanta…pero también Italia, volver a Ibiza, Sudamérica, siempre tan a corazón abierto…me encantan los públicos de cada lugar por sus características especiales y que les diferencian de los otros, es como volver a ver a amigos de hace tiempo y reconocerles en sus singularidades.

¿Cómo conjuga su trayectoria como violinista solista, y la de componente de la banda de la que forma parte?

En realidad todo es para mí lo mismo: compartir música con otros, sean músicos o público. La forma me da un poco igual, siempre estoy haciendo “música de cámara”. No toco sólo para mí… sólo lo hago cuando estudio.

Además, es docente en el Conservatorio Superior Katarina Gurska de Madrid… ¿Cómo le hace sentir la enseñanza?

Me hace sentir mi compromiso con la música de devolver lo recibido, pero también me hace revisar todos mis conceptos y me enseña mucho en todos los aspectos. Digamos que también yo “continúo mis estudios con mis alumnos”.