Entrevista de Ariadna Ferrer Ibiza

Ariadna Ferrer

En 2013 creó su marca ‘K de Kose Kose’, pero Ariadna Ferrer (Ibiza, 1978) lleva 20 años dedicada al mundo de la moda. Estudió diseño de indumentaria, danza y arte dramático y ha trabajado en diseño de circo, teatro y danza.  Asegura que “la dirección artística es uno de sus fuertes” y dentro del mundo de las artes escénicas, ha diseñado los fashion shows de firmas como Swarovski, Llongueras, o L´oreal -entre otras-. Ariadna ha logrado posicionar su firma de joyería contemporánea textil y accesorios 100% artesanales, K de Kose Kose, como una de las nuevas marcas de referencia para los amantes de la exclusividad y la distinción.

¿Qué supone para usted ser una marca Adlib?

Supone una plataforma de proyección al mundo y una oportunidad para reinterpretar nuestro folclore, nuestras raíces y abrir nuevos caminos de creación basados en la libertad.

¿Cuál es el concepto de los productos K de Kose Kose?

Poner en valor la artesanía y el diseño ligado a la verdadera esencia ibicenca.

¿En qué están inspirados?

En la historia, el folclore, el arte, el cine y la música.

¿Qué relación tienen sus productos con Ibiza?

Hay quién confunde el copiar hasta la saciedad y la falta de creatividad con conservar la tradición. Yo me dedico al diseño, no a la conservación, ni a la momificación. Mi respeto por la tradición me lleva a estudiarla para entender su verdadera naturaleza y reinyectarla de sentido para acercarla al público actual. Hay que entender que el oro de las emprendadas pagèsas, por poner un ejemplo, es exactamente el mismo que se trajo de América en el año 1400. El oro no desaparece ni se destruye, ha sufrido múltiples transformaciones, y ha pasado por diferentes formas y lugares hasta llegar a la época contemporánea. Y eso demuestra que nuestras raíces hay que buscarlas en otras culturas y mucho más lejos de lo que pensamos. Yo disfruto desentrañando esa parte de Ibiza e intento que se vea reflejada en mis diseños.

¿Qué técnicas de elaboración emplea?

Parto de la costura por formación, pero también aplico técnicas de sombrerería, marquetería, cuero…

¿Para quién son sus diseños?

A pesar de que son muy muy femeninos, me atrevería a afirmar que, para mentes libres y atrevidas, sin distinción de sexo, ni edad.

En este momento se encuentra trabajando en una colección de bodas. ¿Qué tipo de complementos diseña para esta ocasión tan especial? ¿Cómo es una novia K de Kose Kose?

Mi propuesta es una novia andrógina, mi modelo ideal es Tilda Swinton.

¿Cómo adapta sus colecciones a las tendencias?

Nosotros no hacemos moda comercial, no nos adaptamos a las tendencias, de hecho, las creamos y la mayoría de las veces nos adelantamos a ellas. Pero no porque seamos unos “cracks”, sino porque es parte de nuestro trabajo observar la actualidad y el entorno social. Es parte de un buen diseñador saber lo que viene, pero no especialmente para seguirlo. Las tendencias son pasajeras, los valores artísticos imperecederos. Y con la joyería contemporánea y los accesorios tienes más manga ancha para hacer lo que quieres.

“Como creadora, pienso como una artista, produzco como una artesana y subo a la pasarela como una diseñadora”: ¿Podría explicar esta frase suya?

“Pienso como una artista” habla justamente de la intención de perdurabilidad con la que creo mis piezas. Mis piezas a final de temporada no están de saldo, al contrario, una de las características de la joyería es que con el tiempo adquiere más valor. “Produzco como una artesana” significa más allá de lo literal, que hoy en día la industria exige entregar pedidos para antes de ayer. Yo defiendo que las cosas bien hechas y diferentes necesitan su tiempo. Y, “subo a la pasarela como una diseñadora” significa el reto de dar visibilidad a la artesanía y subirla a la pasarela de tal forma que no te des cuenta que es justamente eso: artesanía. Esa parte del trabajo que queda siempre invisible en talleres detrás de la figura del diseñador.

Estudió diseño de indumentaria, danza y arte dramático: ¿una buena combinación? ¿Cómo aplica todo ese bagaje en sus creaciones?

En indumentaria aprendí que la industria de la moda no solo es VOGUE. “Y que no son todos los que están, ni están todos los que son”. De manera que aplico y practico la búsqueda de la autenticidad, como manera de hacerme imprescindible. La danza me ayudó a la puesta en escena y a la musicalidad de mis propuestas en pasarela. He conseguido que cuando la gente quiere ver a una modelo hacer algo más que caminar, me llamen. Y el arte dramático, además de para la narrativa, me ha servido para saber dotar de personalidad a l@s model@s.

Hoy en día ¿se puede vivir de la artesanía?

Poder se puede, pero es realmente complicado y faltan referentes.

Háblenos sobre el proyecto de “acting para modelos” que lleva a cabo junto a su pareja.

Estamos en una época donde la cosificación de la mujer alcanza límites insospechables gracias a las redes sociales. Un porcentaje muy alto de mujeres tiene como modelo, bloggers y pseudomodelos cuyas máximas son poner morritos y pie de barbie. Nosotros damos herramientas para trabajar delante de una cámara y tiramos por tierra el estereotipo de que solo se puede ser modelo si eres alta, joven y guapa. Creemos que la belleza va mucho más allá de todo eso, pero se necesitan fotógrafos con voluntad de trabajar.  Mi pareja y yo hacemos el tándem ideal para los shootings. Si quieres una fotografía más comercial también la hacemos, pero si quieres salirte de lo establecido tienes que estar dispuesto a arriesgar.

¿Cree que en Ibiza el sector de la moda goza de buena salud? ¿Qué iniciativas echa en falta para impulsarlo?

Creo que el diagnóstico de la isla no se puede separar del diagnóstico global. La industria textil pasa por una de sus mayores crisis. Nos hemos dado cuenta de que la externalización de la industria y la explotación de mano de obra en países más desfavorecidos también acaba socavando nuestros recursos y empobreciendo nuestro patrimonio y capital humano. Con la dificultad que ahora no sabemos cómo desandar el camino andado, al hallarnos ya en plena revolución tecnológica. Si somos inteligentes, haremos un buen uso de ella, si no, nos acabará engullendo. Y como iniciativas a nivel local, se necesitan propuestas para poner al día al sector en estas nuevas tecnologías. Se necesita más apoyo para la venta “kilómetro 0”. Se necesita proteger más y apoyar a tiendas locales con productores y diseñadores locales.

¿Cuáles son sus metas artísticas?

Que las generaciones venideras reconozcan mi trabajo como su patrimonio, no como una moda superficial y pasajera.

¿Cuál es el Leitmotiv de su marca?

Devolverle al arte, al diseño y a la artesanía el lugar que se merecen. Así como el derribo de estereotipos y barreras.

Alba García (La Boombilla) hola@laboombilla.com